miércoles 21 de diciembre de 2011

Leo Grosso: "Las nuestras son conciencias del proyecto nacional y son forjadas en la militancia."

                              


APU: ¿Cómo se pasa de manifestarse en José León Suárez contra el gatillo fácil a terminar siendo candidato en la lista del oficialismo del Frente para la Victoria? ¿Cuál es la historia que une ambos sucesos?
LEO GROSSO: Cristina es la historia que une ambos sucesos. Yo creo que hay varias cuestiones que tienen que ver con que eso no lo podés analizar si no enmarcás esa militancia en este proceso político, que se inicia en la Argentina nosotros siempre decimos antes del 2003, porque toda la resistencia al menemismo, inclusive la resistencia a la dictadura fueron las bases fundamentales del inicio del Gobierno de Néstor.
APU: ¿Vos ya venías militando de antes?
LG: Yo empecé a militar antes del 2001 en el secundario organizando el Centro de Estudiantes. En realidad hubo una inundación muy grande en el 99, 2000 en toda el área Reconquista de la zona norte, y nosotros fuimos a un colegio muy cerca de Fuerte Apache. Y estábamos cerca de San Martín que estaba todo inundado y empezamos con una campaña solidaria, juntando ropa y colchones y mantas y comida y lo que sea para los inundados de José León Suárez. Y ahí nos dimos cuenta que no teníamos delegado, que no teníamos organización del Centro de Estudiantes. Algunas docentes que eran muy compañeras de su visión y acompañaron mucho a los estudiantes, nos acompañaron y constituimos el Centro de Estudiantes.
APU: Vos sos de San Martín, no de Tres de Febrero.
LG: Y soy de Tres de Febrero, soy de Sáenz Peña, pero hace como 10 años que vivo en San Martín y la militancia más política la desarrollo hace 10 años en San Martín.
APU: Históricamente en La Carcova.
LG: En La Carcova, en Vicilar (...), en todos lados en realidad, no puntualmente en La Carcova. Yo estaba en un barrio de al lado que es Miss Hidalgo (...), el lugar donde yo estaba. La Carcova es un lugar donde nosotros tenemos laburo hace 8 años. Hay otros compañeros que son encargados puntual de ese barrio, pero son los compañeros nuestros del movimiento. Yo soy de San Martín, entonces es como puntual. Volviendo, eso fue el inicio de la militancia. Después apareció el 2001 y no había muchas organizaciones ni mucha participación política. Había más participación social. Y en la universidad me engancho con unos compañeros que laburaban en Tigre, en el Centro Educativo Las Tunas. Y ahí empezamos a militar hasta que apareció…Socialmente, digamos. Éramos muchos pibes jóvenes haciendo un centro educativo. Empezamos a organizar los primeros piquetes de zona norte, en realidad.  
APU: Ahí la conocés a Patricia Cubría.
LG: Ahí la conozco a la Colo, Patricia Cubría, actual Diputada por la provincia de Buenos Aires. A Fede Hugo, que es un compañero que es responsable de Tigre y que es el Subsecretario de la Secretaría de Participación Ciudadana de la provincia de Buenos Aires. A Joaquín Noya, que es Director y es el responsable de Vicente López. Así un montón de compañeros que venimos de esa experiencia. Y que al principio era una experiencia bien social. Imaginate todos pibes solos, sin ningún compañero o compañera que haya transitado otra historia política. Y hacíamos eso hasta que apareció Néstor que nos rompió la cabeza, porque aparecía a interpelar la cuestión más política. Acá hay un Presidente que dice una cosa y después la hace, la lleva adelante. Entonces eso nos obligó a nosotros a empezar a discutir otras cosas y empezamos a participar más políticamente. Primero fue el MP20, con Marcelo, con todos los compañeros de Malón. Y después desde el MP20…
APU: ¿Vos integraste el MP20?
LG: Claro, yo integré el MP20, sí. El salto a la política nuestro es el MP20. Y estuvimos ahí dos años hasta que apareció el Movimiento Evita, el acto del Luna Park y la idea de un espacio peronista que venía de la experiencia social piquetera y también integraba la experiencia política con diputados, funcionarios. Y era kirchnerista. Ahí nos integramos al Movimiento Evita
APU: Y es también como la primera JP fuerte, ¿no?
LG: Y sí, la verdad que sí. En ese momento no había espacios de juventud. Estaba Gildo que era el responsable nacional…era el responsable de armar, porque en ese momento no era nacional la JP y después fue responsable nacional de la JP. Nos convocó a nosotros y a otro grupo de pibes. Me acuerdo que hacíamos reuniones acá en Capital y éramos todos grupos de pibes que veníamos participando de distintas experiencias. Y ahí nació la JP Evita, que en ese momento no existía La Cámpora, no existía la Juventud Sindical. Estaba la juventud del FTV, que siempre fue muy chica, muy incipiente. Y empezó a armarse más adelante, después del 2005, los Jóvenes K, creo.
APU: Ah, Trota, ¿no?
LG: Trota, Nicolás Trota. Pero esa experiencia era algo muy ajeno a nosotros, no participamos. Y sí armamos con el Cuervo, que eran Juventud Presente, con los pibes que ahora están en la Martín Fierro…Bueno, toda la militancia…Nahuel…El Frente Juventudes por la Patria y nos juntábamos en la casa de Santa Cruz y coordinábamos acciones y coordinábamos algunas actividades.
APU: ¿En esa época Libres del Sur coordinaba?
LG: Libres del Sur coordinaba, sí. Estaba Libres del Sur y no me acuerdo…hay un montón de organizaciones. Estaba muy fragmentado el campo popular. Entonces eran reuniones de 40 personas y todos eran de una organización distinta. Y ahí empezamos a mezclarnos un poco en esto. Y después fuimos construyendo la JP Evita. En ese momento nosotros como Movimiento Evita teníamos un acuerdo con Felipe Solá. Gildo era el Director provincial de Juventud. Armamos mucho desde ahí, desde lo político más que nada. Crecimos muchísimo. Empezamos a crecer a nivel nacional, empezamos a hacer los campamentos. El primer campamento lo hicimos en Ensenada, el segundo en Santiago del Estero.         
APU: Que empiezan a ser multitudinarios, ¿no?
LG: El primero era de 200 pibes y el segundo ya fue de 3000…No, de 1700. Y el tercero, que en realidad es el último que hicimos, porque los hicimos salteados, era de 3500 pibes en (...), Santa Fe. Eso fue también importante. Y bueno, así llegamos acá. Y después nuestra militancia territorial se integraba directamente en este proceso político porque…    
APU: Vos en un momento era referente de la JP Evita y tu territorio era San Martín.
LG: Sí. Eso sí. Yo estaba en la JP Evita, estaba ahí secundando a Gildo más que nada en su momento. Después Gildo pasó a otras tareas, a la Secretaría de organización y demás y yo quedé al frente de la JP Evita. Y mi territorio durante todo ese tiempo fue San Martín, siempre. Y ahí, bueno, la militancia territorial que hacemos todos los días, el laburo que hacemos con los pibes de los barrios. La estructura nuestra tiene que ver con armar el Frente de Juventud del Movimiento Evita, integrando a los jóvenes en los distintos distritos, secciones, provincias, desde los distintos territorios. Pero a su vez también en cada territorio nosotros organizamos prácticas que tienen que ver con los jóvenes en los barrios, en los secundarios, en la universidad. Así como se organiza el Movimiento Universitario Evita o la UES, también vamos al barrio y organizamos la JP. Entonces vemos qué tareas podemos generar con los pibes de la esquina para integrarlos. Ahora muchos de los pibes se están…Cambió mucho eso. Cuando nosotros empezamos las reuniones podían ser durante toda la tarde, a las 2 de la tarde, a la 1, a las 3, a las 5, porque los pibes no laburaban. Hoy muchos de esos pibes tienen laburo, entonces las reuniones empiezan a ser más tarde. Cambia. La realidad social modifica el laburo de intervención social que nosotros hacemos en el territorio.
APU: Entonces vamos llegando, ahora sí. Están estos casos (...) en donde matan a dos pibes en Carcova.
LG: Sí. Nosotros en realidad laburamos mucho tiempo el tema de gatillo fácil zona norte -que es de donde vengo yo, porque San Martín y Tigre, siempre estuvimos paseando por ahí-, es un lugar donde durante los 90 fue muy duro en términos de represión policial. Hay pibes que están desaparecidos en la democracia. Hay muchos pibes muertos que ya se sabe que son por casos de gatillo fácil, en supuestos enfrentamientos. Hay casos emblemáticos como el de “Frente” Vital, que es el santo de los pibes chorros, le decían así. O el hijo de Raquel Witis, que es un pibe al cual le habían choreado el auto, pero como él se vestía como un pibe chorro, la policía los mató a los dos, al chorro y a él. Hay casos muy emblemáticos. Empezamos a trabajar con las madres de los pibes. Nosotros previamente    armamos una Asociación de Madres y Padres por la Justicia, porque una semana antes de la elección presidencial de Cristina dos pibes de Boulogne, del bajo Boulogne, van a robar una estación de servicio ahí Tables y Panamericana, una YPF que hay ahí. Y cuando se estaban yendo, se quieren ir en una moto y esa moto era de un policía federal que estaba de civil, que tenía 23, 24 años, el policía. Y les bajó un cargador a los pibes que tenían armas de juguete. Un arma de juguete y otra arma de verdad, pero sin cargador, una tumbera le dicen. Los asesinó así a mansalva. Y a partir de ahí empezamos a armar Hijos en Lucha, que eran los amigos y los parientes de los pibes que había matado la policía. Y siempre laburábamos. Laburamos en una campaña que era “El genocidio de ayer permite el genocidio de hoy”.    
APU: La elección de Cristina de 2007.
LG: 2007 estoy hablando, de la primera elección.
APU: Entonces ya hay una enorme tradición represiva en el partido.
LG: Sí, sí. San Martín tiene también una historia. Una de las cooperativas se llama Pedro Arenas, por ejemplo, con la que nosotros trabajamos, que es un pibe que mató la policía. Y así. Y en San Martín particularmente hay una situación muy compleja con la policía que tiene, podríamos decir, todos los kiosquitos. Entonces nosotros venimos trabajando hace mucho tiempo el tema de ir controlando el accionar policial sobre los pibes, porque hay como una cosa de criminalización de la pobreza muy fuerte y de buscar en los pibes el chivo expiatorio, ¿no? Metí diez pibes en cana hoy, entonces peleé contra el delito. Y en realidad por el otro lado, la policía garantiza el narcotráfico, el desarmadero…
APU: Claro, cumplen las estadísticas…
LG: Claro, llena planillas, decimos nosotros. Y bueno, ahí en Suárez lo que pasó fue un 3 de febrero, en realidad. Un día triste para la historia, el 3 de febrero. Fea fecha. Doblemente triste. Descarrila un tren cerca de la estación de José León Suárez, un tren de carga, y la gente va a sacar lo que quedaba. Y la policía llega y empieza a disparar sobre el barrio. Se monta toda una…
APU: A lo far west.
LG: A lo far west, así. Llegaron en moto disparando derecho sobre un barrio entero, porque el tren no es que descarrila y está a kilómetros del barrio. El tren descarrila y está a 20 metros, 30, 50 metros como mucho de una casa, de muchas casas. Entonces todos los vecinos naturalmente se acercan a ver que pasó, porque encima en el barrio se sintió como el temblor de que cayó un tren, el humo, y todo el mundo fue a ver ahí. Y la gente empezó a sacar cosas y la policía empezó a disparar. La situación que nos encontramos nosotros fue a la tarde sabíamos que había pasado algo. Nadie nos explicaba bien qué. Y a la tarde-noche, cuando los vecinos se enteran que había muerto uno de los pibes -el otro murió más tarde-, se van todos hasta la salida del barrio, que es la Avenida Márquez, a protestar a la comisaría. La comisaría reprime.
APU: Vuelve a reprimir.
LG: Vuelve a reprimir. Bueno, respuesta de los vecinos y se arma ahí. Vienen todos los medios de comunicación nacionales a decir, bueno, hay quilombo acá en San Martín, en José León Suárez. La policía sale y empieza a meter presos. Hace como una especie de razia y mete preso, no sé, veintipico de  pibes, de los cuales más de la mitad eran menores entre 13 y 16 años. Ni siquiera de 17 que…viste. Entre 13 y 16 años. Nosotros ahí hicimos la intervención. Llegamos ahí, nos metimos en la comisaría y empezamos a intervenir con los abogados, con todo el esquema que nosotros tenemos más o menos armado para que los liberen y a aplacar la cosa.
APU: Porque la tensión social seguía.
LG: La tensión social seguía. Los vecinos estaban todos ahí en la puerta. Después se rodeó todo el barrio de policía. Nosotros hicimos que todo el mundo se vaya a la casa, básicamente para aplacar un poco el conflicto. Y nos pusimos a laburar sobre el control sobre la policía que había generado el asesinato de dos pibes. Teníamos al hijo de una compañera nuestra internado con tres tiros.
APU: ¿Con ese pibe al final qué pasó?
LG: Sobrevivió. Joaquín está bien. Está trabajando. De hecho, trabajó en Tecnópolis. Es uno de los chicos esos que te ayudan a entrar y a salir de la fila. Ahora no porque fue papá y tuvo todo un problema con el bebé, entonces tuvo que dejar. Pero trabajó en Tecnópolis varios meses. Sí, está bien. Ya está bien. Y eso se hizo público, se hizo muy público. En realidad, yo creo que de parte de los medios buscando generar una situación de descontrol y de desidia. Y encima construyendo la idea de que había una banda organizada en el barrio, que fue la hipótesis de Casal. Yo creo que fue la hipótesis que construyó Casal después para justificar el accionar de la policía o para justificar que él no tiene control sobre determinado sector de la bonaerense, que hace cualquier cosa.    
APU: ¿Alguna vez se volvieron a juntar con Casal?
LG: Nosotros no. Casal no vino ese día. Nos juntamos con Palli al otro día. Nosotros nos pusimos ahí al frente de eso. Empezamos a desmentir esa hipótesis del hecho. Nosotros sabíamos muy bien lo que había pasado y entonces lo que hicimos fue darle curso a la verdad, digamos. Poniendo a los que teníamos que poner a hablar para que se diga un poco qué es lo que había pasado. Se llegó un poco a eso. Montamos una movilización en el barrio porque nosotros teníamos…Vos cuando te encontrás con un caso de gatillo fácil tan expuesto o con tanto nivel de impunidad como ese, que vienen policías y delante de medio barrio disparan a mansalva. Y encima después lo medios salen a decir que había una banda organizada, la sensación de injusticia es doble, ¿no? Matan a los pibes y encima te construyen una realidad que vos viste, que vos después te vas a tu casa y ves que eso no es lo que te pasó a vos hoy a la tarde, hayas estado o no, lo viste de costado o estuviste en el medio. Entonces, tratamos de revertir un poco eso. Movilizamos al barrio. Y después también la represalia de la policía cuando los vecinos empiezan a hablar. Había que frenar eso porque siempre existe. Entonces, para que los vecinos se animen a hablar, vos necesitás generar cobertura política y cobertura también mediática y transformar un poco todo eso. Y eso la verdad que fue nacional, salió en todos los diarios, salió en todos los medios. Nosotros estuvimos ahí encabezando un poco eso. Hablamos con los compañeros de La Cámpora, con los compañeros de otras organizaciones. Nos acompañaron en la marcha. Hicimos, con todos los dirigentes nacionales nuestros y de La Cámpora –estaba el “Cuervo” también-, hicimos…
APU: ¿(...) Muchos diputados y eso?
LG: Diputados, la CTA. Estuvo el “Robi”. Movilizamos al barrio al lugar a donde habían matado a los pibes, porque la hipótesis era ir a la comisaría y eso era generar otro enfrentamiento estéril. Nosotros definimos que no. La familia definió que no, básicamente. Porque los vecinos no quieren que les maten a sus hijos ni quieren ir a pelearse con la policía. Lo que querían era justicia. Y bueno, movilizamos hasta el barrio. Se hizo público, se hizo un hecho político de contundencia y eso generó que se enfríe la cosa. Ese mismo día tuvimos una reunión con Casal, con Albarracín, que es el Subsecretario de Políticas Criminales. Casal no, perdón. Con Palli.
APU: Siempre Palli.
LG: Siempre Palli. Pero bueno, estábamos nosotros, los familiares de los pibes, todos, y del otro lado, la cúpula de la bonaerense y parte del Ministerio de Justicia. Les planteamos las cuestiones que habían pasado. Algunas cosas resolvieron, otras no. Se comprometieron a algunas cosas y a otras no. Pero bueno, avanzamos en construir una verdad de eso, hicimos públicamente una reivindicación de lo que nosotros creemos que tiene que ser la justicia, de actuar, de intervenir, de estar a favor de los más humildes y no al revés. Y me parece que eso puso en la escena una discusión que tenía que ver con esto de –que el otro día lo leía en un medio-, que todas las noticias que salen, no sé qué porcentaje, que vinculan a los jóvenes con la violencia. Todas las noticias que salen sobre la juventud, un porcentaje muy importante, vincula a los pibes con hechos de violencia. Y muchas veces esos pibes no son los que inician los hechos de violencia. Acá tuvimos dos muertes, dos pibes, 17, 18 años, otro pibe herido de 16, y esos pibes eran parte del barrio. De hecho, ellos paraban ahí porque iban a cartonear al CEAMSE.
APU: Yo en su momento estuve ahí charlando con la gente y otra historia que contaban era que alguna gente estaba mirando, otra estaba buscando cosas que hubieran volcado del tren y otra estaba esperando el horario en que le permiten ir al basural a retirar cosas.
LG: Sí. Dos de los pibes que mueren paran ahí donde hicimos el monolito de homenaje a los pibes. Al lado hay un árbol muy grande con unos banquitos y los pibes paran ahí porque el CEAMSE abre a determinada hora y cierra a determinada hora. Y ahí es el inicio del camino que los lleva al CEAMSE a campo traviesa, a través de los campitos el tren y de los terrenos del ferrocarril y del CEAMSE. Entonces ellos esperan ahí hasta que se hace la hora y arrancan desde ahí. De hecho –vos que estuviste ahí seguro lo viste- hay como un puente que es todo lisito para que pasen los carros. No es que es un palito para que pase una persona caminando, un tronco, sino que es para que pasen los carros. Entonces muchos de esos pibes estaban ahí. De hecho la policía apareció por atrás del tren, saltó la zanja y se metió en el barrio, porque a los pibes los agarraron por la espalda y los corrían. O sea, un desastre en términos de funcionamiento institucional, de procedimiento en esos casos. Y de hecho hubo otros casos de descarrilamiento del tren, donde yo no tengo pruebas, pero los vecinos lo contaban muy tranquilamente, que cada vez que descarriló un tren de azúcar cerca de las fiestas los vecinos sacaron el azúcar, la policía se acercó, tiró dos tiros al aire, se fueron todos y después cargaron lo que quedaba. Entonces nosotros planteamos muy fuerte que la única banda organizada de la que hablaba Casal, por lo menos en José León Suárez, se llamaba comisaría 4ta de José León Suárez. Y le planteamos fuertemente que había que intervenir la comisaría, que ya estaba intervenida –una parte tiene historia…-
APU: ¿Ya venía de otras intervenciones?
LG: Claro, venía de otras intervenciones. Y aparte que cambiara todo el personal, porque ahí el problema se dio…Las madres iban corriendo con los nenes ensangrentados a la salita y las policías mujeres se les reían en la cara como diciendo: “Se va a morir ese negro de mierda”. Y todas esas historias, enfrentamientos al pedo que se generan muchas veces cuando la policía tiene ese accionar. Entonces, que había que modificar todo. Se cambió mucho personal. Ahora tienen personal que se encarga de relacionarse con la comunidad, un Comisario mucho más abierto, pero es el Interventor, no es todavía el Comisario definido. Nosotros lo que venimos planteando es que el próximo Comisario se designe a través de una audiencia pública, que sería una experiencia única en realidad porque no existe eso, con el Foro de Seguridad, con la iglesia, con la universidad, con todas las instituciones, las organizaciones que participan del Foro de Seguridad de José León Suárez. Como para darle institucionalidad, tener los currículums de los comisarios, ver cuál podría ser teniendo en cuenta que es una zona compleja con una historia de una comisaría que también es compleja.
APU: Fue un paso para adelante entonces. Febrero, confección de listas de agosto, Primarias y vos quedás en una posición de candidato s Diputado con muchas chances de entrar. A la postre, terminaste entrando. ¿En algún lugar sentís que vos llegás al Congreso con todas esas discusiones encima: la discusión de juventud, la discusión del aparato de represión policial, la construcción barrial de los sectores más castigados o a los que todavía no les llegan las bondades del modelo?
LG: Sí, yo creo que sí. Yo creo que lo que hizo Cristina con el cierre de listas, que fue cuestionado por algunos sectores o que fue inclusive tomado por la prensa como “Uy, ahora se van a enojar un montón más con Cristina”, me parece que fue un reconocimiento a la militancia. Incorporar jóvenes militantes…La historia de la confección de listas nadie la dice, pero todos la conocemos. Así como en la de la provincia se turnaban los Intendentes de la primera y la tercera, en la nacional los Gobernadores iban cada uno poniendo su tajada, digamos. Y no tenía nada que ver con construir una fuerza propia. Tenía que ver más que nada con esta idea de la partidocracia. Y lo veías en el Congreso, en el Senado cuando eran todas las mujeres de los Gobernadores o los ex Gobernadores o los primos. Siempre eran hijos del poder. Yo soy hijo de carpintero. Mi viejo es carpintero y tiene su taller y labura todos los días. Si no fuese por Cristina hubiese sido imposible que nosotros tengamos la oportunidad de representar a nuestro pueblo en el Congreso y a este proyecto político.
APU: Una es la historia de cómo uno llega al Congreso y la otra es cómo va a funcionar ese Congreso. ¿Cómo te imaginás que va a ser el Congreso el año que viene? En términos humanos, ¿cómo lo vas a vivir?
LG: Sí, no sé. Yo la escuché a Cristina muy atentamente cuando hablaba del Congreso allá en el Coliseo, que decía esto de que hay que darle su rol institucional, que realmente sea un Congreso que legisle, que construya en función de este proyecto de país que venimos construyendo. Y que la oposición cuestione, pero que también aporte, no que sea un palo en la rueda como fue durante estos últimos dos años, un Congreso que rompió todos los códigos institucionales que había. No aportó nada, porque la verdad que si uno se pone a ver cuál es la ley que sacó el grupo A, con H, como dice Verbitsky. ¿Cuál es la ley? Ninguna. Y de hecho nosotros construimos iniciativa como el matrimonio igualitario logrando atravesarlos a ellos en cuestiones que no podían decir que no. Porque hubiesen dicho que no, si no eran cuestiones que apelaban tanto a la sociedad. Yo me imagino un Congreso que pueda ir institucionalizando el cambio. Me imagino un Congreso que pueda ir construyendo las leyes que necesita el proyecto de Cristina, la profundización. Me imagino un Congreso que esté a la altura de poder ir modificando todas las cuestiones legales que venimos arrastrando para que sea más fácil seguir transformando la Argentina. La verdad que yo me imagino ese Congreso. A mí me llena de orgullo que Cristina nos haya puesto ahí, que nos dé la oportunidad de participar en un Congreso en lo que yo pienso que van a ser los cuatro años más hermosos de la Argentina. Porque la verdad que si estos últimos ocho años fueron hermosos en términos de transformación, de colmar expectativas de cambio y de futuro y de proyección, me imagino que estos cuatro años, después de un resultado tan contundente, después de todos estos años de remar y remar y de ir construyendo y poniendo ladrillo por ladrillo, me parece que se las traen. Entonces, en eso, toda la expectativa.
APU: ¿Y pensás que vas a poder seguir militando en el barrio?
LG: Yo creo que sí. La diferencia con muchos de los compañeros y compañeras que hoy son Diputados, Senadores, tienen distintos cargos institucionales es que, como dijo Cristina en el 2005 me parece que fue -no recuerdo bien si fue en el 2005 o en el 2007, pero fue en el Teatro Argentino de La Plata-, ella planteó que había que romper…planteó cinco mitos de la política argentina. Uno de ellos era esto de la política como una carrera, como una forma de ascenso individual y no como un instrumento de liberación o de transformación de nuestro pueblo. Y yo creo que acá se rompe eso también, porque nosotros somos Diputados, pero por sobre todo somos militantes. Es como Cristina, digamos. Cristina es Presidenta, pero ella lo dice, muchas veces habla como compañera en los actos y es militante. Cristina en la Plaza de Mayo del domingo, cuando el pueblo se vuelca a festejar el triunfo de este proyecto  nacional y hay un componente muy grande de gente que espontáneamente se acerca y que no está organizada, Cristina como militante se para en el escenario y dice “Hay que organizarse”. Socialmente, en los lugares de trabajo, con los estudiantes. Digo, ella tiene un rol de militante muy fuerte. Si uno se pone a analizar los discursos de Cristina, la práctica política de Cristina y de Néstor también, cuando lo cuestionaban con que rompía el protocolo, el tipo lo que hacía era sacá el militante que hay en vos, sería. Sacá el militante y plantear lo que  él cree que hay que plantear para seguir profundizando. Que una Presidenta de la nación le plantee a nuestro pueblo hay que organizarse para poder profundizar y para defender los derechos que hasta acá conquistamos, desde Perón no existe eso. Entonces, me parece que hoy también hay que desmitificar. La historia la construyen hombres de carne y hueso, mujeres de carne y hueso, no los mitos. Y sobre todo los pueblos la construyen. Nosotros tenemos responsabilidades, pero seguimos siendo los mismos. No es que a partir de ahora no, ya…Está claro que uno tiene que cumplir con sus responsabilidades institucionales y por ahí va a tener menos tiempo para ir a…No voy a poder ir a dar clases de apoyo a Villa Hidalgo o a Carcova. Está claro eso. Bueno, van a estar los otros compañeros que lo están haciendo. Pero nosotros tenemos una organización y somos parte de eso y creemos que hay que construir esa organización
APU: Como esa idea también de (...) de la política neoliberal, de primero sos referente, después vas subiendo a Diputado, después sos Intendente. ¿Algún imaginario de cómo va a funcionar el bloque? ¿Cómo te pensás que se va a armar eso, si va a haber sub bloques del Frente para la Victoria o sectores de Diputados que veas más allegados?  
LG: No, yo creo que el bloque va a ser uno, va a ser el del Frente para la Victoria. Seguramente tendremos alianzas con las fuerzas progresistas que quieran seguir transformando la Argentina y seguramente tendremos muchas discusiones con las fuerzas regresivas que quieren que la Argentina vuelva a los 90, que las hay y que tienen representación también en el Congreso. Aunque sea minoritaria, porque nuestro pueblo se ha expedido claramente, tienen su cuota de representación. Y después lo que creo es que por ahí muchos jóvenes, laburantes, esto proyecto político que avanza, le va a generar al Congreso una impronta distinta, de más iniciativa, de más compromiso, de menos especulación. Los votos nuestros no se compran, no tienen precio. Nosotros estamos acá porque estamos convencidos y vamos a hacer lo que nos diga la jefa. Esto es así.  En cambio, nosotros veíamos, ganamos con mucho en el 2007. Ganamos por mucha diferencia. Ahora es más grande, pero hasta ese momento era la mayor diferencia entre un primer y segundo candidato también. Cristina bate récords. Y sin embargo, cuando fuimos a la 125 teníamos los saltimbanquis que por dinero se iban. Porque esto hay que decirlo, no es que por convicción. Muchos puede ser que por convicción, pero yo creo que ahí circuló mucho. No tengo pruebas, aclaro. Pero estamos convencidos de que los grupos económicos presionan, hacen lobby y muchas conciencias tienen precio. La nuestra no tiene precio. Las nuestras son conciencias del proyecto nacional y son forjadas en la militancia. El único precio es la liberación de nuestro pueblo, es que no haya más pobres en la Argentina. Eso es lo que nosotros vamos a tratar de expresar en el Congreso. Entonces, me parece que va a tener otra impronta, estoy convencido de eso.

Unidos o dominados - Reunión del MERCOSUR

viernes 4 de noviembre de 2011

Debate Caparrós - Verbitsky

En defensa de Kirchner
Por Horacio Vertbisky

La opinión de Martín Caparrós “El hambre y las mentiras de una década” es un conjunto de falsedades contra el proceso político más innovador que se haya verificado en la Argentina en los últimos cincuenta años. La reelección de Cristina Fernández de Kirchner con el porcentaje más alto desde que los argentinos eligen libremente a su líder y con la mayor diferencia que se recuerde con respecto a su principal adversario, indica que el juicio de Caparrós sobre los gobiernos que se sucedieron desde 2003 no se corresponde con el de sus compatriotas.
Pero quizás esto no le importe, dado que desde hace algunas elecciones Caparrós manifiesta su posición elitista con comentarios llenos de aristocrático desprecio hacia los electores. Hace dos semanas definió a la población indígena como “una especie protegida con el apoyo de la comunidad internacional, de las organizaciones no gubernamentales, de programas internacionales y de los medios”.
Lo cual sería sólo una conducta que desprecia lo que no entiende si no fuera por la superficial falsificación de los hechos y de los procesos en los que se basa. La presunta indiferencia de los Kirchner hacia los derechos humanos es sólo una proyección de lo que hace él, personaje emblemático de la izquierda de salón. Miembro como yo de la guerrilla peronista, después del exilio Caparrós publicó varios libros que exaltaban la militancia de los años setenta. Esta conducta duró hasta el 2003, cuando Néstor Kirchner, elegido presidente, reivindicó a esta generación pero no los métodos de la lucha armada, e hizo suyos los reclamos de memoria, verdad y justicia de las organizaciones que defienden los derechos humanos. Ahora que toda la sociedad argentina ha abrazado esta causa –doscientos militares han sido condenados y en los tribunales se habla sin eufemismos de la militancia de las víctimas– Caparrós se declara “harto de los años setenta”, con la indignación del dueño de casa que ve un intruso en su bello jardín. Cualquier causa que tenga la aprobación de la mayoría le parece sospechosa y para él nada valen los documentos –entre los cuales algunos discursos grabados en video en 1983– que muestran la coherencia de Néstor Kirchner al denunciar a la dictadura.
Las críticas de esta gauche divine son cada vez más parecidas a las de quienes defienden la represión dictatorial de la derecha. Caparrós sostiene que, mientras se ocuparon de los derechos humanos de 1976, los Kirchner ignoraron los de 2011 (como el hambre, la educación y la salud) y los abusos de la policía. Pero lo cierto es lo contrario: nunca se construyeron tantas escuelas y hospitales públicos ni se inaguraron tantas universidades suburbanas, ni el balance de la educación ha sido tan alto ni la mortalidad infantil y el analfabetismo tan bajo como en estos años. En 2004 Néstor Kirchner ordenó a la policía que no usara armas de fuego contra los manifestantes y despidió al jefe de la policía y el ministro del Interior que no querían obedecerlo. En 2010 Cristina Fernández relevó al jefe de policía que desobedeció estas instrucciones y creó un ministerio de Seguridad en el cual los principales responsables son civiles con antecedentes en la defensa de los derechos humanos.
La banalidad del pensamiento de Caparrós resulta evidente cuando escribe que “el fracaso de los grupos kirchneristas” en las elecciones estudiantiles de la Universidad de Buenos Aires ha revelado que los jóvenes no se identifican con Kirchner. Según el último censo de la población, en Argentina viven 11,3 millones de jóvenes entre los 17 y 34 años. En la Universidad de Buenos Aires los estudiantes de esta franja etaria son 300.000. Este 2,65 por ciento de la población pertenece a las clases más ricas de la población. Después de haber citado tantos años a Marx, Caparrós todavía no aprendió a sacar las conclusiones justas.
El escritor también sostiene que con Kirchner la Argentina ha vuelto “a ser conocida como un país agroexportador” como en los años del Centenario, “cuando no tenía veleidades industriales”. Teoría seductora pero falsa. En 2011, por primera vez en la historia argentina, los productos industriales encabezan las exportaciones del país: constituyen el 35 por ciento contra el 34 por ciento de los productos agrícolas.
Caparrós concluye que los Kirchner dejaron a la Argentina más pobre que el neoliberalismo de Menem. No es cierto. La pobreza ha sido reducida del 54 al 21 por ciento y la indigencia del 27 al 6 por ciento, según los datos de los institutos estadísticos provinciales. Ambos valores bajaron a los niveles de los años ochenta, igual que la desigualdad. En esta incesante marcha atrás todavía no llegamos a los años setenta, antes del golpe de 1976, cuando la desocupación y la pobreza estaban por debajo del 5 por ciento. Esta es la tarea por la cual 54 argentinos sobre 100 confiaron a Cristina Fernández el nuevo mandato que fastidia a los que son como Caparrós.

Se inauguró la muestra “Néstor por Todos”

Con la presencia de ministros, secretarios de Estado, y referentes sociales, políticos, culturales y de los derechos humanos, se dio inicio en el día de ayer en el museo de la Casa de Gobierno a la muestra “Néstor por Todos” con más de 17 mil piezas fotográficas, dibujos y textos sobre el ex Presidente. La exposición se encuentra en el subsuelo de la sede gubernamental, en la vieja Aduana Taylor.
Al dar por abierta la muestra, el titular del Correo Argentino, el chubutense Néstor Di Pierro, anunció con lágrimas en los ojos que había ordenado imprimir un millón de estampillas de 5 pesos con el rostro del ex presidente Néstor Kirchner. “Nosotros no queríamos verlo en una estampilla, queríamos verlo acá al lado nuestro”, dijo.
El secretario de Cultura, Jorge Coscia, leyó un extenso poema de su autoría sobre Kirchner.
El diputado bonaerense y dirigente del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro, quien junto a Jorge “Topo” Devoto organizó esta muestra a partir de la gran cantidad de material recibido para el documental sobre Néstor Kirchner, anunció que la película se estrenará en marzo, al mismo tiempo que expresó su homenaje a los miles de argentinos anónimos que manifestaron su afecto hacia Kirchner. Presentó a María Esther Rivero, vecina humilde de San Nicolás, que durante la gestión del santacruceño comenzó a recopilar fotos del ex presidente: las iba cortando día a día de los diarios. Llegó a reunir 1001 imágenes que pegó en un cuaderno que es parte de la muestra. “Creemos que este es el mejor homenaje, aún con este sabor agridulce porque lo extrañamos”, aseguró.
“Es como que Cristina lo está abrazando a Néstor en un lugar que es muy suyo”, comentó el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. “Nos hubiera gustado no tener que hacer esta muestra, pero así es la vida. Néstor era un Quijote de los principios y de las convicciones”, afirmó el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, con el mural del artista plástico David Siqueiros detrás.
Asistieron al evento además el vicepresidente electo, Amado Boudou; el ministro de Salud, Juan Manzur; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga; el secretario de Comunicación, Juan Manuel Abal Medina; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el gobernador de Tucumán, Jorge Alperovich; la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; el actor Federico Luppi; el secretario general del Movimiento Evita, Emilio Pérsico; el secretario general de La Cámpora, Andrés Larroque; el intendente de Moreno, Mariano West; la presidenta del Instituto de Cine, Liliana Mazure; el intendente de Vicente López, Enrique García; los diputados José María Díaz Bancalari y Diana Conti; el diputado electo y responsable nacional de la JP Evita, Leo Grosso; los legisladores porteños Tito Nenna y María José Lubertino; el filósofo Ricardo Forster y el periodista Carlos Polimeni (que colaboraron con la película); el ex corredor Froilán González; y el basquetbolista Carlos Delfino, entre otros.
La exposición durará un mes y se podrá visitar de miércoles a domingo con entrada gratuita, incluye fotografías de Kirchner como gobernador de Santa Cruz, como Presidente de la República, dibujos de diversos artistas, cartas, imágenes de la despedida y textos de diversas personalidades de la política, la cultura y amigos del ex mandatario. Posteriormente será exhibida en una muestra itinerante que comenzará en la provincia de Santa Cruz y recorrerá todo el país.
Fuentes: Prensa Movimiento Evita, Télam, Página 12, Tiempo Argentino

jueves 3 de noviembre de 2011

Tango al Sur: Los nuevos festivales orilleros


Cinco de la tarde en Valentín Alsina. Hace más de setenta años que el almacén y despacho de bebidas Doña Cata, en la esquina de Senador Quindimil y Paso de Burgos, resiste el paso del tiempo, como una postal inmóvil de cuando el barrio llevaba el nombre de Barracas al Sur y sus cuadras estaban pobladas de salares, curtiembres y fábricas en funcionamiento. Todo es tranquilo ahora. Tres parroquianos ocupan las mesas y el mostrador a la hora del vermut. Un sifón, un vino y una tele encendida con el volumen bajo que transmite un partido del Nacional B. "El tango está en las historias de la gente. Acá no hay excentricidades, no hay postal turística, éste es un barrio de trabajo. Pero en Alsina hay mucha cultura tanguera. Acá nació Rivero, Tito Reyes, Alberto Morán. El nombre Valentín Alsina transpira tango, pero para mí no hay nada más tanguero que la vieja que sale a la vereda", dice convencido Cristian "Cholo" Castelo, entusiasta organizador del primer Festival de Tango Valentín Alsina, que comienza esta noche y continúa hasta el domingo.
Como en otros barrios, donde los festivales independientes se empiezan a reproducir con la misma rapidez de las nuevas orquestas, el tango está bien latente en las historias del otro lado del puente Alsina. El cantor del grupo Quiero 24 pide unas cervezas al mostrador y escucha los relatos atorrantes del Turco Juan cuando las visitas de Osvaldo Tarantino eran moneda corriente en el barrio, o las historias de Don Lebuchorskyj (hijo del dueño original del despacho de bebidas, uno de los primeros ucranianos en llegar a trabajar a Valentín Alsina), que narra peleas de cuchilleros en la vereda del bar en primera persona.
El cantor rompe con la mansa rutina del último despacho de bebidas de Alsina con un par de tangos reos, acompañado por el bandoneón de Pablo Bernaba del Quinteto Negro de La Boca, otro joven protagonista de la movida actual del tango y organizador del Festival de La Boca, que se realizará entre el 24 y el 27 del actual. "Con Alsina nos unen el tango, la contaminación y el Riachuelo. Somos orilleros. Nos interesa trabajar este polo sur y con la gente del barrio", se define el músico, que planea inaugurar la primera escuela de música popular con padrinos como Nelly Omar, Leopoldo Federico y Osvaldo Bayer.
El peregrinaje sigue por las sedes del Festival de Tango Alsina recopilando más historias por el Bar El Porteñito (Alfredo Palacios 3501), la Biblioteca Sarmiento (Pte. Perón 3065), el Club Máximo Gorki (Alfredo Palacios 3046) y hasta la vieja estación de tren, desde donde se tiene una panorámica del puente Alsina y el incesante hormigueo del barrio. El itinerario termina en el taller de serigrafía del líder de Quiero 24, que funciona como sala de ensayo y "aguantadero" del tango joven en la periferia conurbana. "El Sur siempre tuvo una historia muy tanguera", dicen a coro Castelo y Bernaba, rompiendo el hielo mientras comen una picada.
-¿A qué se debe este fenómeno de nuevos festivales de tango independiente, que se multiplican ahora en Valentín Alsina y en La Boca?
Bernaba: -Creo que era algo que estaba en el aire. Arrancó uno y después se largó el resto porque hay un movimiento de tango muy fuerte y con mucha demanda de los músicos que necesitan lugares. Muchos entraron en la autogestión, dado que la estructura que está establecida, tanto pública como privada, no alcanza. Entonces aparece este rol del músico gestor o productor de sus propios espacios. Hoy hay lugares clave, como Malevaje, Sanata, la movida de El Faro, y alrededor de eso fueron surgiendo festivales, cada uno con su impronta.
Cristian "Cholo" Castelo: -Nosotros lo que quisimos hacer en Alsina es trasladar la esencia de lo que vimos que se hacía en otros festivales, como los de La Boca, Almagro y Boedo, en los que participamos; pensamos que podíamos estirarla hasta el conurbano. Para mí es más satisfactorio juntarse con quince grupos, solistas y orquestas, que hacer un espectáculo aislado. Porque en definitiva somos casi todos amigos, empezamos a entrelazarnos entre los grupos y se fue generando una red.
La atmósfera conurbana de Alsina y el sentimiento barrial de La Boca son el escenario de este corredor sur, que está floreciendo de manera natural. "Lo que noto es que hay mucha solidaridad en este nuevo movimiento y los músicos no se cortan solos -apunta Bernaba, discípulo de Domingo Federico-. Incluso cuando el «Cholo» me dijo lo de Alsina, empezamos a imaginar un gran Festival del Sur, para que se genere un efecto dominó. Si ves los dos festivales te vas a dar cuenta de que la mayoría de los grupos tiene una identidad común que es ser del Sur. Entonces se va armando un circuito."
El efecto dominó ya causó su efecto visible en la aparición del nuevos grupos como Quiero 24 y Trascartón; flamantes festivales de tango indie y hasta un proyecto para 2012 de un Polo Bandoneón en Pompeya. "Creo que empieza a cerrar todo un movimiento que tiene distintos protagonistas, que en la mayoría de los casos son músicos, y lugares con una militancia tanguera. La estética de los grupos es bien diferente y eso es lo que suma. El abanico del tango es cada vez más grande."
"Incluso están saliendo propuestas nuevas, como los tangos bizarros -interviene Castelo, de Quiero 24-. Hay varios grupos que encajamos en esa estética, y aunque no nos conocíamos se ve que la cosa está dando vueltas. Porque nosotros lo hacíamos acá en Alsina y otros en Villa Urquiza. Entonces no te sentís tan solo", dice esta suerte de Napolitano, por su parecido con el hijo de Pappo y su verba barrial.
-¿Cuál es la identidad de los dos festivales?
Castelo: -Acá cerrás los ojos, apagás la radio o la televisión y escuchás que alguien está martillando, alguien está soldando, alguien transporta gente, es el laburo lo que marca la identidad. En base al laburo es como respira la gente acá. Gente de trabajo, gente castigada de muchos años de malaria. Ahora están divirtiéndose un poquito, hay fiestas populares y están saliendo un poco más. Nosotros les queremos mostrar lo que está pasando en el tango para que puedan salir tranquilos, ir a ver un espectáculo, tomar unas clases y ganar las calles y los clubes de barrio, que son lugares que estaban dejados de lado. No tenemos lujos porque no va a venir Raúl Lavié a cantar. Somos jóvenes apostando al tango.
Bernaba: -El festival de La Boca nace como respuesta a la clausura del bar Malevaje; a partir de ahí se empezó a armar la movida del festival, que es como una contrapostal a Caminito. Buscamos esa otra estética. La Boca funciona de día, de noche es difícil arriar a la gente al barrio. Estamos a diez minutos de la Casa Rosada pero por su estética y accesibilidad se convierte en una burbuja dentro de la Capital. Por otro lado, es un barrio con mucha historia y trabajamos para la gente del barrio. No necesitamos al turista. Ahora, si quieren venir que vengan.
La máquina del trabajo parece detenerse y las historias prohibidas del tango siguen: el rocanrol, el reviente y la noche. Un espíritu de alegre rebeldía y autenticidad tanguera flota en la previa del festival de Alsina que comienza esta tarde. Cae la noche. Apenas se cruza el puente Alsina -la frontera entre la periferia conurbana y el suburbio capitalino- unos policías examinan todo lo que pasa por delante de sus ojos. Atrás quedan el Sur, las nieblas del Riachuelo y las historias pulentas del tango.
CUATRO DÍAS DE TANGO EN VALENTÍN ALSINA
"Queremos que los vecinos tengan el tango a mano." Es la premisa de los integrantes de Quiero 24, agrupación de Valentín Alsina formada en 2004 que con sus letras propias y tangos con humor se ganaron un espacio en ese territorio. "Por suerte ya no nos piden más «Naranjo en flor». La idea es descontracturarse con el tango y divertirse". Ellos, junto a una decena de grupos, animarán el primer Festival de Tango Alsina (www.festivaltangoalsina.com.ar), con recitales gratuitos, clases y milongas. Hoy, a las 19, en la Biblioteca Sarmiento, tocarán Quinteto Negro la Boca y Marisa Vásquez. Mañana, a las 21, Quiero 24 y Orquesta Típica Esquina Sur, en el Club Gorki. Pasado mañana, a las 21, Lucio Arce y otros, en El Porteñito, y el domingo, a las 14, Cucuza-Moscato, La Vidú, Trascartón, Alan Haksten Grupp y Cuarteto Mal Llevado, en plaza Constitución.
SIGA EL BAILE, SIGA EL BAILE EN LA BOCA
"Este año nuestra idea es que se termine de instalar el festival", sueña Pablo Bernaba, del Quinteto Negro La Boca. El evento tanguero, que se desarrolla entre el 24 y el domingo 27 del actual es la culminación de un año de trabajo en el barrio. Para esta edición las novedades son la inauguración de la Escuela Popular de Tango de La Boca y un festival con más sedes y actividades. Del circuito boquense del festival de tango participarán el Teatro Catalinas Sur, El Malevaje Arte Club (Garibaldi 1670), Teatro Verdi (Alte. Brown 736), Museo Marjan Grum (Garibaldi 1429), Al Escenario (Lamadrid 1001), Rivera Sur (E. del Valle Iberlucea y Suárez), Bar El Puente (Av. Alte. Brown y Pedro de Mendoza) y la Explanada del Puente (Av. Alte Brown y Pedro de Mendoza). Serán cuatro días de recitales, milonga, charlas, exposiciones, obras de teatro y clases. El festival arranca en el Galpón de Catalinas Sur y culminará en la explanada del Puente de La Boca